| En días pasados visitó nuestra provincia el Padre Elías López S.J., de la Provincia Bética y encargado de poner en marcha un proyecto piloto de reconciliación en tres países afectados por el conflicto donde el SJR hace presencia. Ellos son: Sri Lanka, Congo y Colombia. En poco más de un año, esta idea ha ido tomando forma en los equipos regionales del SJR. Junto con Christian Wlaschütz, voluntario encargado del tema en el SJR Colombia se hizo contacto con organizaciones acompañantes, organizaciones de víctimas del deplazamiento y obras de la Compañía de Jesús presentes en las regiones. Hasta el momento se ha logrado despertar interés por el tema entre la gente. También se ha logrado poner bases al avance estratégico en el enfoque de reconciliación de la intervención del SJR Colombia. En septiembre el P. Elías y Christian estuvieron de gira por las regiones donde hace presencia el SJR para acompañar cuatro espacios de reflexión en torno a la reconciliación. Se trabajaron los niveles personal, comunitario y político utilizando una metodología diversa que abordó el dolor de las víctimas, las fuentes de vida que les motiva a seguir a pesar de la violencia vivida, la justicia transicional como el marco político y el análisis del contexto para aterrizar el tema. Con base en la experiencia de campo que tienen los equipos regionales y los resultados de estos talleres, el SJR Colombia entrará en la dinámica de la apuesta de la Compañía de Jesús por la reconciliación de los seres humanos, especialmente en zonas del mundo afectadas por el conflicto armado. El reto que tenemos los jesuitas en Colombia es inmenso. Facilitar procesos de reconciliación y perdón. Acompañar procesos interiores de sanación de las heridas que nos está dejando este prolongado conflicto. Si le ponemos a nuestro apostolado –cualquiera que sea- los “lentes de la reconciliación”, podríamos desatar procesos de sanación inimaginables que incidan en la vida de muchas personas y transformarían nuestra sociedad. En el SJR Colombia estamos decididos a comenzar este proceso. Y quisiéramos que todos los jesuitas desde su propio apostolado se sumen a esta idea.
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